Creemos que para hablar de la raza Texel, y para hablar de su evolución durante 30 años en Brasil y en Latinoamérica, es preciso remontarnos a sus comienzos, a sus orígenes a aquellos productores visionarios que apostaron en lo que nadie creía.

    En sus orígenes los productores que concurrían a las exposiciones, fueron muchas veces motivo de sonrisas, por sus animales de “pata y cabeza pelada” y muy pocos los que creyeron en ello, nosotros mismos lo vivimos en nuestras experiencias; pero hay una característica común, a todos los criadores de ésta raza; y que es no solo el convencimiento de la productividad de los ovinos texel, sino la necesidad de la introducción de nuevas ideas, de generar cambios estructurales y el estar dispuestos, a “nadar contra la corriente” de lo contrario nuestra ovinocultura continuará inefectiblemente en un lento pero fatal retroceso, sujeta a las variaciones de un mercado lanero internacional.

    En la agropecuaria mundial se han visto enormes transformaciones, lo que antes era de determinada manera hoy ya no existe, lo que antes daba dividendos hoy ya no es así; el stock ovino en los países del MERCOSUR se ha venido disminuyendo drásticamente, hasta llegar a los mínimos históricos y es en ese contexto donde lentamente pero en forma muy firme ha venido creciendo nuestra raza, siempre contra viento y marea, demostrando sus virtudes de raza doble propósito, pero con una característica excepcional, su productividad de carne y rusticidad, es así que hemos asistido a las exposiciones de Esteio donde la raza Texel ha sido la “protagonista” en los últimos años, estando seguros al afirmar que ninguna otra raza ovina ha dinamizado al sector y la ovinocultura en Brasil y todo lo que gira en torno a el, como la oveja “texel”.

    Creemos y estamos convencidos que las situaciones adversas del momento, por las coyunturas sanitarias y muchas veces por caprichos políticos o conservadores, han servido para demostrarnos más aún, de que es el camino correcto de perseverar en el y más aún; nada que valga la pena se hace sin esfuerzo.

    Nos queda un largo camino recién comenzamos, debemos levantar el “punto de mira”, ser firmes en las convicciones y osados en el accionar, nuestra raza nos demuestra día a día sus virtudes.

    Por todo esto vaya un fraterno abrazo a los Sres. Criadores del País Hermano y en especial a aquellos productores que supieron dar los primeros pasos.

Dr. JUAN MARTÍN SCALONE ECHAVE
Presidente de la Sociedad de Criadores de Texel del Uruguay